Se ha muerto Javier Ortíz


¿Pero estás seguro de lo que haces, Javier? Mira que te vas a perder un huevo de cosas. Lamento que seas tan drástico, a mí tampoco me gusta esto pero aunque sólo sea por no hacerles pasar un trago semejante a los más cercanos ... pues aguanto. Yo que tú habría aguantado más, aunque ya imagino que en Jamaica ..., pero si así lo quieres sólo decirte que lamento tu decisión y le doy mi más sentido pésame a tu familia y amigos.

"Me tuve que morir para saber si me querían" dice Pàmies .. ¿Es que tú no lo sabías?

Obama vs Fidel

Hace unos días que vengo oyendo que se le reprocha a Fidel no sé qué de no dar su brazo a torcer, que es terco y que no quiere apertura para su país: Cuba. Por lo que en mis años llevo leído es cierto que Fidel es terco, bastante. Y que no quiere apertura política para su país ya lo ha demostrado dejando en herencia su puesto de alto mando a su hermano (no, sin elecciones, pa qué). Sus razones no las discuto, tampoco las comparto.

También vengo oyendo que Obama está realizando un GRAN esfuerzo por acercarse a Cuba y que no ha recibido una respuesta positiva del terco antes mentado. Que Obama quiere lo mejor para este país y que quiere acabar de una vez por todas con la situación del bloqueo que tantas vergüenzas ha provocado y provoca.

Si de verdad quiere acabar con el bloqueo, ¿por qué no deroga las leyes que lo han mantenido en vigor desde los años 60?

Veríamos qué cara se le quedaría entonces a Fidel.

¿O son sólo juegos de dialéctica?

¿Pa qué tanto dolor?



"Me perdone Señor, pero, ¿pa qué tanto dolor?, Señor" se pregunta Albert Plá en "San Cristo de las Farmacias" de "Cançons de amor i droga" (2003). (Es que Bisbal no me va).



Desde hace mucho me llama la atención la iconografía cristiana tan sangrienta y salvaje con quien es su ídolo y su salvador. Clavado en una cruz hasta morir, lanceado en su costado, coronado de espinas, azotado y torturado hasta la extenuación ... por no hablar de la humillación pública que sería el menor de los males que sufrió.

Las religiones conllevan algo de oculto, de místico, de secreto, de fe en definitiva que hace que todos estos aspectos sangrientos sean vistos como "camino" hacia la salvación, cuando no es un camino totalmente, sino en algunos casos un fin (recuérdese el "temor de Dios"). No digo que sea el caso de los creyentes cristianos, pero me parece un exceso la exposición sin freno del horror que sufrió Jesús hace ya dos mil y pico años. Visión y marketing no le faltaron a Pedro.

Cambiando de enfoque, que no de tema; como amante del arte en cualquier forma de expresión agradezco que haya quien mantenga la tradición de cada año, por Semana Santa, de sacar en procesión los santos que devocionan. Son auténticas obras de arte en su mayoría.

Algunas imágenes son un tanto burdas (¿a quién mira cada una de las figuras de este paso de Cartagena?, por no hablar de cierto parecido con un personaje de dibujos animados -arriba-, o que suena a anuncio de seguros ... "hombreeeee, tirí, tirí, tirí".), pero la puesta en escena y el conjunto de las procesiones suelen ser más que coherentes salvando así el conjunto a determinados detalles.


Otras en cambio no tienen singún "pero", simplemente son perfectas. (Viernes Santo noche - Ocaña - Procesión de los Dolores -dcha-). Así pues este año se han echado en falta esas exposiciones de arte que a causa de la lluvia no han podido ser. Durante todo el viernes llovió. Llovió con mala leche, a ráfagas, con frío, ... Y no hubo procesiones. El año que viene tendrá que ser.

La vida de los otros


Das Leben der Anderen.
¿Alemana?, puede ser muy buena pero también muy mala, dije ante la propuesta. Venga, nos arriesgamos. Al cuarto de hora me di cuenta de que estaba ante una obra que tenía muy buena pinta.

Entre otras cosas nos viene a enseñar que en lo que se refiere al ser humano, respecto a su forma de ser y de actuar, la esperanza es lo último que se pierde y todos podemos cambiar a mejor. ¿Todos?

Se trata de una historia muy interesante desde el principio y logra captar la atención rápidamente. Los desarrollos de los personajes son creíbles y los diálogos acertados. Además la trama está muy bien llevada, sin escenas intrascendentes. Espías en la Alemania del este, la Stasi, (¡qué tiempos!, oh mores!) y gente en un eterno invierno tratando de sobrevivir a la precariedad y los chivatazos.

En definitiva la película me ha parecido sobre todo muy humana, una obra donde se pueden observar por un lado las miserias de nuestra raza y por el otro, sus aspectos más amables.

Yo pienso que hago un favor si la recomiendo, ¿y el final? El final sorprendente, fantástico.

De las mejores películas que he visto ultimamente. No me extraña lo del oscar a la mejor película de habla no inglesa

Un pueblo fantasma


Me dice un amigo que el pueblo, Ocaña, no es que esté en bancarrota, es que está peor: ningún proveedor se fía del alcalde. Y el que se ha fiado, no cobra. Triste sino. Los que tenían que cobrar lo trabajado no cobran y los que tenían que trabajar no lo hacen por miedo a no cobrar.

Pero ¿cómo hemos llegado a esto?. Ubi sunt los impuestos reacudados en otros tiempos, ubi sunt las tasas de las obras realizadas en los años de bonanza (no, la serie americana de la tv no), ubi sunt, al menos, las obras municipales realizadas en este tiempo para justificar la falta de liquidez?.

Nada. 

Todo parece haber sido devorado por aquél viento de Macondo que hasta los muertos se llevaba. Cualquier día se va a ver salir de alguna ventana la rama de un árbol que ha conquistado espacios muertos y vacíos y que quiere gritarnos a todos lo insólito de su existencia. 

Recuerdo que una vez soñé una ciudad vacía, con restos de vida reciente pero ni un alma por la calle. Hace poco vi un reportaje sobre Chernobil (Ucrania), ciudad azotada por la central nuclear que es literalmente una ciudad fantasma.   

Así veo a veces determinadas barriadas de Ocaña. Nadie y casas vacias.

Dicen los que saben de cosas de alcaldes que José Carlos está denunciado y que no tardando mucho saldrá a la luz su juicio y sus chanchullos.  Yo, que no sé de cosas de alcaldes, no sé si tendrá o no chanchullos, o delitos directamente, de eso se encargará la justicia y hablará lo que proceda; lo que sí sé es que la sabia de este pueblo está a punto de estancarse y cuajar y cada vez más oigo aquello ya antiguo que "De Ocaña ni el polvo". La verdad es que no me hace sentir especialmente orgulloso ni tranquilo, pues la mayoría de gente tiene que ir a buscarse las habichuelas a otros sitios, a Noblejas mismamente y al final acabaremos haciendo, fruto de nuestra propia megalomanía, un pueblo fantasma.

Aunque creo que cada vez le importa a menos gente.

Mañana voy a ver si cobro al Ayuntamiento, me dice otro.

Suerte